Especialistas del Centro de Salud de la Universidad Alemana del Deporte comprobaron clínicamente, con la ayuda de varios miles de voluntarios, cómo el andar en bicicleta puede resultar tan beneficioso para la salud humana. La investigación demandó tres años y fue publicada en 2014. El diario El País de España la definió como “el proyecto más ambicioso de estas características en el mundo”.

El estudio plantea siete razones para empezar a usar la bicicleta sin excusas:

1- Los beneficios empiezan a “correr” a partir de los 10 minutos:

El tiempo promedio que los especialistas recomiendan para ejercitarse conla bicicleta es entre 45 y 60 minutos, al menos tres veces a la semana. El director del Centro alemán, Dr. Proböse desarrolló el “minuto a minuto” de los beneficios; estos son: A los 10 minutos mejora la articulación; a los 20, se refuerza el sistema inmunitario; a los 30, mejora el sistema cardiovascular; a los 40, aumenta la capacidad respiratoria; a los 50, aceleración del metabolismo; y finalmente, a la hora de andar en bicicleta se alcanza un nivel de bienestar general.

2- Reduce el riesgo de un infarto en un 50%:

Pedalear es un excelente ejercicio cardiovascular ya que, al mover los pies, el ritmo cardíaco máximo aumenta y la presión arterial disminuye. Es decir, “el corazón trabaja de manera más económica”, sostuvo Proböse.

3- Baja el colesterol “malo”:

No sólo permite la reducción del colesterol LDL sino que también facilita el incremento de los niveles del colesterol “bueno”, ayudando al funcionamiento de los vasos sanguíneos y reduciendo las posibilidades de que se calcifiquen.

4- Brinda felicidad:

Al andar en bicicleta, el cuerpo libera endorfinas, las popularmente conocidas como “hormonas de la felicidad”.

Cuáles son los avances deportivos

Contrario a lo que se pueda pensar, andar en bicicleta colabora con un buen funcionamiento de las rodillas. Sucede que entre el 70 al 80% del cuerpo cae sobre el asiento y reduce el impacto, como lo tienen otras actividades, como correr o saltar, según explicó el director del instituto médico.

Además, la práctica sirve para ejercitar todo el cuerpo y movilizar las piernas. El pedaleo permite el trabajo físico de la parte superior del organismo, a fin de mantener el balance y el equilibrio.

Un último punto a tener en cuenta es que al impulsar la potencia del sistema inmunológico, una “bicicletada” contribuye en la reducción del riesgo a contraer ciertas infecciones, incluyendo al cáncer.