En un operativo encabezado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación fue liberado en la provincia de Corrientes un ejemplar de aguará guazú, una especie autóctona que se encuentra protegida por ley, ya que está en peligro de extinción.

El animal fue devuelto a su hábitat en la isla San Alonso, de la Reserva Natural del Iberá, luego de haber sido rescatado en septiembre pasado en la localidad bonaerense de Pérez Millán, y gracias al trabajo mancomunado del Ministerio de Ambiente, la Fundación Temaikén, The Conservation Land Trust (CLT) y la Municipalidad de Pérez Millán.

El ejemplar había sido encontrado en un área urbana, alejado de su zona de distribución natural, por lo que se activó el protocolo de acción para rescate de animales, que involucró a la Dirección de Fauna Silvestre y Conservación de la Biodiversidad de la cartera ambiental en el marco del Plan de Acción Extinción Cero.

Luego se autorizó su traslado al Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén, donde se le realizaron chequeos veterinarios y estudios comportamentales, y posteriormente se mantuvo en aislamiento humano y se trabajó en la preservación de conductas propias de su especie, indispensables para sobrevivir en la vida silvestre.

El aguará guazú, también llamado lobo de crin, es una especie autóctona y el cánido más grande de Sudamérica, que habita en ambientes abiertos como sabanas, pastizales, bosque abierto, palmares, bañados y esteros.

Amenazado a nivel nacional e internacional, esta especie se encuentra protegida por la Ley 22.421 y está categorizada en peligro de extinción en Argentina.