El talentoso piloto brasileño de Audi Abt logró el título de la tercera temporada de la nueva categoría de coches eléctricos. En el segundo ePrix de Montreal, logró séptimo lugar, pero la victoria del sábado y descalificación de Buemi fueron los puntos fuertes del fin de semana. Pechito cerró el campeonato con un podio, mientras que Vergne se impuso ante Rosenqvist para ganar su primera carrera.

La temporada 2016/17 de la Formula E terminó nuevamente de la mejor manera, con una definición emocionante hasta el último fin de semana. Tras dominar toda la temporada, Sebastien Buemi mermó su rendimiento y, luego de la ausencia en Nueva York, le permitió crecer mucho a Lucas Di Grassi.

El piloto de Audi se impuso el sábado con mucha autoridad, tanto en la clasificación como en la carrera y comenzó a allanar el camino para el título. La descalificación a Buemi por no cumplir con el peso mínimo del segundo auto le permitió al brasileño aventajar aún más a su rival.

El suizo estaba obligado a ganar el domingo, pero no pudo siquiera terminar en los puntos. Di Grassi, por su parte, sabía que con sumar algunas unidades ya se aseguraba el título. Finalizó séptimo, detrás de su compañero, ya despreocupado por la mala actuación de su máximo rival.

En esta segunda carrera el ganador fue el francés Jean Eric Vergne, que al fin puede estrenarse con una victoria en la Formula E. Lo siguió Félix Rosenqvist, la grata sorpresa de Mahindra este año.

Para cerrar el podio, nada mejor que la noticia de que Pechito López volvió a codearse con los punteros. Gran tercer lugar del cordobés tras ganarle el mano a mano a su compañero Sam Bird en Virgin.

Nada más que decir. Gran victoria de Di Grassi, que festejó con lágrimas esta histórica conquista.