Axel Kicillof, sostuvo que «la Argentina no está en default», mientras que el mediador judicial Daniel Pollack consideró que es «inminente», al tiempo que la agencia Standard & Poor’s bajó la nota de la deuda soberana a «Default Selectivo».

Acostumbrados ya a este Gobierno Negador, no hay default, no hay inseguridad, no hay inflación, está todo perfecto en la «Década Ganada»

A pesar de que el default no es similar a la de 2001, cuando el desempleo llegó al 25%, representa un escenario que puede profundizar la recesión.

Según analistas y expertos, un default podría afectar el crédito internacional, al sector privado y las provincias, que deben financiar déficits y obras. Eso implicaría menos empleo y también acentuaría la brecha entre el peso y el dólar. Podría producirse una nueva devaluación y acentuarse la inflación, han señalado.

El fondo NML Capital del financista Paul Singer, el de mayor peso en el litigio contra el país, emitió un breve y duro comunicado en el que responsabilizó al Gobierno por no llegar un acuerdo y entrar en default.

«Durante el proceso, el Special Master [mediador] propuso numerosas soluciones creativas, muchas de las cuales eran aceptables para nosotros. La Argentina, sin embargo, se negó a considerar seriamente cualquiera de ellas y, en cambio, eligió el default», expresó NML.