Aerolíneas Argentinas acusó a la Auditoría General de la Nación (AGN) de «parcialidad e intencionalidad» en su informe en el que calculó que la empresa estatal «cubrió con los ingresos un 68 por ciento de los gastos que efectuó» entre 2011 y 2012 y perdió «984 millones de dólares».

La compañía de bandera también señaló que «juzgar el desempeño» a partir de esos dos años «sin tener en cuenta los buenos resultados posteriores», implica «tener una visión sesgada con una clara intencionalidad política».

«Resulta lamentable que el accionar de un organismo dependiente del Congreso de la Nación responda más a intereses políticos partidarios que a un análisis objetivo de las necesidades de la Nación en cuanto a su política de transporte aerocomercial», afirmó Aerolíneas en un comunicado.

En ese sentido, señaló que la «intencionalidad» se observa porque el Informe «proviene de militantes del partido radical, que fueron funcionarios durante el gobierno de (Fernando) De la Rua».

La AGN aprobó hoy un informe que sostiene que la línea aérea «cubrió con los ingresos un 68 por ciento de los gastos que efectuó» entre 2011 y 2012 y aseguró que, por eso, perdió «984 millones de dólares».

Aerolíneas consideró que «la parcialidad e intencionalidad política de los auditores radicales que firmaron este informe se revela también en el hecho de divulgar a viva voz su informe por todos los medios que tiene a su alcance ocultando las respuestas fundamentadas y pormenorizadas que Aerolíneas Argentinas elevó oportunamente a dicho organismo».

La empresa señaló que «la AGN ha emitido un informe de gestión que se limita a relatar el año 2011 y primer semestre de 2012.

Esos años fueron los de la transición y naturalmente la productividad de la compañía era baja ya que todavía existía una flota vieja y obsoleta heredada de la gestión privada, y todavía no se había terminado de incorporar la nueva flota y tecnología con la que hoy cuenta Aerolíneas», explicó.