Mayer ganó el quinto punto y metió al equipo de Daniel Orsanic en su quinta final luego de vencer a Daniel Evans (53°) por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4 tras más de dos horas y media. Desde el 25 de noviembre Croacia será local en el último obstáculo antes de la Ensaladera.

Solo faltaba la confirmación para saber que el Yacaré iba a estar en lugar del extenuado Juan Martín del Potro (64°), quien no tenía resto físico luego de varias semanas de mucha actividad y tras haber estado ocho horas en cancha ante Andy Murray (2°) el viernes y los hermanos Murray el sábado, pero se mantenía en secreto para que los británicos tuvieran que reorganizar la táctica a último momento.

Los locales también cambiaron de nombre, saliendo al cemento de Glasgow Evans – campeón de tres Challengers en cancha rápida esta temporada – en lugar de Kyle Edmund (55°), quien había caído con Guido Pella (49°) el viernes. El bahiense más temprano este domingo había sufrido a Andy por 6-3, 6-2 y 6-3, y la serie que había terminado con mucha esperanza el viernes se tornó complicada, aunque así se la esperaba.

Más enmarañado quedó el futuro cuando Evans quebró y mantuvo la diferencia hasta quedarse con el primer set, sin enfrentar break points (consiguió cuatro oportunidades) por los 15 errores no forzados de Leo.

Ese fue el parcial en el que más tiros erró el correntino, y además en el que menos aces tuvo, porque fueron solo tres sobre un total de se-cae-yacquince saques ganadores, además que ganó el 83% de los puntos que jugó con el primer saque. Después de ese 1/4 del local en chances de quiebre del primer capítulo, no se movió ese renglón mientras que Mayer quebró cuatro veces tras nueve oportunidades.

El invicto del Yacaré se había cortado ayer después de diez triunfos, pero en singles llegó a nueve victorias seguidas (desde la semifinal de 2013 ante Tomas Berdych) para quedar con record de 11-3 en individuales y 2-1 en parejas. Curiosamente en el circuito su presente es inverso, cayendo setenta posiciones en el año con lesiones que arrastraba desde 2015, y regresando a los Challengers, aunque encontrando el trofeo en Manerbio tres semanas atrás. Apenas tres veces en el año, donde tiene marca de 11-15 a nivel ATP, le había ganado a jugadores en el Top 60.

Argentina venció a Croacia las cinco veces que lo ha enfrentado, en 2002 y 2012 en el Parque Roca y en Zagreb en 2006 sobre carpeta. Mientras que los campeones de 2005 están en su segunda final luego de que Marin Cilic (11°) ganara su tercer partido este fin de semana sobre Richard Gasquet (17°), para los albicelestes será la quinta vez que cierren la temporada, pero jamás han podido ser campeones: en 1981 Vilas y Clerc llegaron a Cincinnati en lo más alto de su carrera pero enemistados y entonces no pudieron McEnroe, y hasta 2006 en Rusia no se regresó a una final. 2008 era el año perfecto, con todas las series jugadas en casa, pero Del Potro llegó agotado de un año desgastante luego del Masters de Shanghái, además con una superficie hecha para jugarle en contra a Nadal, quien llegó lesionado y no participó. España volvió a ser el rival en 2011, pero la diferencia era bestial en Sevilla.