Un grupo de personas atacó esta madrugada la embajada rusa en Kiev, uno de los edificios en los que los rusos que residen en territorio ucraniano votarán el domingo para elegir representantes legislativos en unas elecciones para las cuales Kiev ya anticipó que no dispondrá ningún operativo de seguridad especial.

«No vamos a proteger el proceso electoral de Rusia. Pero en Kiev hay orden independientemente del día de la semana que sea. Por eso nuestras fuerzas de seguridad cumplirán con su deber de forma habitual», dijo a los periodistas el primer ministro ucraniano, Vladimir Groysman.

Al mismo tiempo, quitó importancia al ataque que sufrió la embajada de Rusia en Kiev, cuando una veintena de radicales lanzaron fuegos artificiales y una bomba de humo contra el edificio de la legación.

«Es inaceptable, porque la capital de Ucrania debe dar otro ejemplo de cultura. Pero creo que se trata de un incidente menor, que no merece ser comentado», aseguró Groysman citado por la agencia EFE.

La presidenta del Comité Electoral Central ruso, Ela Pamfílova, dejó claro que Rusia abrirá sus centros electorales en Ucrania pese a la amenaza del líder de ese país, Petro Poroshenko, de no permitir la celebración de elecciones en las sedes diplomáticas rusas a menos que Rusia desista de celebrar los comicios en la anexionada Crimea.

«Nosotros hemos hecho todo lo que debíamos. Todas las boletas están en su sitio y los colegios están listos. La seguridad la debe garantizar el Estado en cuyo territorio se encuentran nuestros colegios electorales», dijo Pamfílova a los periodistas.