La fuerte devaluación de mediados de enero, el acelerado ritmo de crecimiento de la inflación y las restricciones que pesan sobre los productos importados se convirtieron en un cóctel explosivo para el precio de los repuestos de los automóviles, que ahora son un dolor de cabeza para los automovilista ya que en un año aumentaron más del 200%.

La disparada de los valores de los repuestos se dio entre los más demandados, según un relevamiento realizado por las propias casas que comercializan piezas importadas. Un paragolpe para el auto Renault Clio que costaba en julio del año pasado $531 hoy se paga $1.650, un 211% más en sólo un año, publica el diario Ámbito Financiero.

«Los aumentos se dan, entre otros factores, porque no se puede elaborar ninguna política de reposición, porque no se sabe cuánto van a salir el próximo mes», explicó Miguel Ponce, gerente de relaciones institucionales de la Cámara Argentina de Importadores (CAI).

El problema de las restricciones a las importaciones no es menor, teniendo en cuenta que incluso en los 0 km de producción nacional las piezas importadas superan el 60 por ciento. Los repuestos se encarecen mes a mes y tardan, en promedio, entre 40 y 60 días en llegar a manos de los clientes.

«El gran problema surgió después de enero. A nosotros nos llegaba la mercadería importada con un 60% de suba; el incremento fue de un día para el otro. Si bien los precios a lo largo de los meses se acomodaron, quedaron por encima de su precio base», sostuvo José Bocchio, socio gerente de Planet Parts, autopartes importadas.

Frente a esta coyuntura, los argentinos que necesitan un repuesto del exterior comenzaron a optar por comprarlos de forma directa a los Estados Unidos. «Cada vez son más los clientes que compran directo desde Miami; además de ser una competencia desleal, nos complica aún más el negocio», lamentó Bocchio.