El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, indicó a la Agencia de Noticias EFE, que ni el país que representa ni los demás que contemplan el mundo deben “mantener silencio” ante la situación, social, política y económica por la que está pasando Venezuela.

Obama aseguró que el Gobierno en Washington sigue abierto al «diálogo directo» con Venezuela.

«No creemos que Venezuela sea una amenaza para Estados Unidos y Estados Unidos no es una amenaza para Venezuela. Pero seguimos muy preocupados por cómo el Gobierno venezolano sigue esforzándose por intimidar a sus adversarios políticos, incluido el arresto y acusación por cargos políticos de funcionarios electos, y la erosión continua de los derechos humanos», subrayó Obama.

El Presidente de Estados Unidos explicó que las sanciones que anunció el pasado mes de marzo mediante una polémica orden ejecutiva «iban dirigidas a disuadir la violación de derechos humanos y la corrupción» que existe en la actualidad en Venezuela.

Según el primer mandatario de EEUU, esas sanciones son contra las personas «responsables de perseguir a los adversarios políticos, restringir la libertad de prensa, usar la violencia y de detenciones y arrestos arbitrarios. Estas sanciones no quieren socavar al Gobierno venezolano ni promover la inestabilidad en Venezuela», sentenció.

Barack Obama enfatizó que Estados Unidos es el mayor socio comercial que tiene Venezuela. Precisó que tienen un comercio bilateral de más de 40.000 millones de dólares al año, y que existen «conexiones muy profundas y duraderas» entre los ciudadanos de ambos países.