El Jamaiquino Bolt tuvo su participación en la “Diamond League”, en Mónaco. Una vez más, fue el más rápido y se quedó con la competencia de los 100 metros.

Una de las competiciones más importantes en lo que refiere al atletismo a nivel mundial, se llevó a cabo en la tierra del principado.

Como siempre, la figura estelar fue el hombre más veloz del mundo. El mismo, que además, se sabe ganar la admiración de los que permanecen un tanto ajenos a la disciplina, como así también, muestra un carisma especial a la hora de enfrentar las cámaras.

Usain, fiel a su estilo, no tuvo una gran salida de la línea de largada, pero en el transcurso entre la misma, y la llegada, lo corrigió dejando atrás al Estadounidense Isiah Young.

El nacido en Sherwood Content, clavó 9,95 segundos. Así, consiguió bajar de los 10, por primera vez en lo que va del año.

Pero no solo hubo alegría, en esta ocasión, sino que también, mucha emoción y sensaciones encontradas. A sus 30 años, ve el retiro cada vez más cerca. De hecho, ya tiene fecha. Agosto del corriente, cuando se lleve a cabo el mundial, a disputarse en Londres. Ese es el escenario y la fecha marcada como la última vez.

Lo de Usain Bolt es simplemente asombroso. En sus tres presentaciones en juegos olímpicos (Pekín, Londres y Rio), se situó en lo más alto del podio en todas las competencias que lo tenían como protagonista (y gran atracción).

El propio protagonista no pudo ocultar su emoción: “Feliz por mi carrera, pero triste porque se está terminando”, manifestó.

Además, dejó ver su gran relación para con los fanáticos: “Voy a extrañar el ambiente alrededor de la pista”, dijo, ya sintiendo lo que será el fin de su exitosa carrera.

Uno de los personajes más reconocidos, admirados y respetados por los aficionados del deporte mundial en general, está próximo a pasar a ser una leyenda viviente.

Con su récord de 9,58 en los 100, y lo ya dicho, de sus presencias inigualables en las pistas, va a ser muy difícil de equiparar.

Por si fuera poco, era (es aun) ni más ni menos que la bandera del atletismo, que despierta el interés, incluso, de los que están por fuera de ese deporte.