La salida del Virrey se produjo rápido y sin aclaraciones, finalmente llegó el momento en que el cuerpo técnico salió a hablar. «A Bianchi le quedó el sabor amargo porque creía que se podía encontrar un mejor camino», comentó José María Castro.

El presidente Daniel Angelici tomó la decisión más trascendental de todo su mandato, despidiendo al máximo ídolo como entrenador del club, aún Bianchi continúa sin expresarse; Castro fue el primero de todos los que formaron parte de su equipo en defenderlo, confesó con amplio conocimiento: » A Carlos le quedó un sabor amaro… Quería continuar… No hay que esquivar las responsabilidades».

Además consolido brevemente: «Ahora, los jugadores renovaron la ilusión». Metido en el cambio que se dio en Boca tras la llegada de Rodolfo Arruabarrena sentenció: «Los jugadores han renovado la ilusión con la llegada de un nuevo entrenador. Cualquier cambio de entrenador renueva cualquier plantel, cuando no hay una dinámica positiva».

Por último, el ayudante de campo, reconoció que cometieron errores, sobre todo en la cantidad de lesionados que hubo durante su ciclo: «Yo creo que la responsabilidad del cuerpo técnico existe, acá no hay que esquivar esa responsabilidad».

Damián Rosito