La casa, ubicada en la ciudad de Narashino, es para una pareja en sus cuarentas. Esta situada en el borde de un barrio residencial y una zona comercial que se extiende desde la estación y cuenta con grandes tiendas a las cercanías. La casa se enfrenta a una calle, de ocho metros de ancho, clasificada como carretera urbana, y debido a su proximidad con la estación se caracteriza por su intenso tráfico. Los clientes desearon una casa de concreto en donde todos los espacios están enhebrados en secuencia, y a la vez buscaron mantener la privacidad y la libertad de un amplio espacio de vida.

Dado que cuatro metros de la carretera adyacente están especificados como parte de la zonificación urbana, construimos la estructura en la parte trasera del sitio. El espacio resultante en la parte delantera de la estructura cumplen la función de amortiguar la calle y la casa. Preocupados por la privacidad y el ruido exterior, incorporamos un espacio al aire libre en la estructura. Las partes superiores de la estructura del edificio debieron alejarse del frente debido a diversas limitaciones legales. Como resultado, el exterior de la estructura se disminuyó gradualmente desde la segunda a la tercera planta.

Los diversos espacios de esta casa están interconectados mediante la producción de la mayor cantidad de líneas de visión y flujos posibles.

Se inserta un elemento vertical en el espacio exterior que conduce, por medio de un pasaje, desde la terraza del segundo piso hacia la azotea, rompiendo el espacio interior. En combinación con la planificación del flujo interior, se facilita la navegación global de la construcción.

Además de la planificación de los flujos interiores y exteriores, diseñamos una red de líneas de visibilidad que inspiran diversas relaciones espaciales. Una acumulación de partes asociadas crean brechas horizontal y verticalmente, lo que lleva a sorprendentes escapes del ojo, resultando en una compleja capa de varias secuencias. Los mínimos detalles en el hormigón, vidrio, metal y piedra intensifican el espacio entregando una mayor nitidez en donde los esqueletos de la estructura se vuelven visibles. La casa se convierte en una forma dinámica vinculada, una cadena tridimensional de espacios que inspiran a diversos escenarios y distancias.