La mandataria brindó un breve discurso tras descubrir una placa, junto al intendente local Javier Belloni, con la frase “Nos quieren tristes porque los pueblos deprimidos no vencen”, inmortalizada por el pensador, ensayista y político Arturo Jauretche.

La placa, firmada por Belloni, contenía también un agradecimiento a la mandataria: “El pueblo de El Calafate con gratitud a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que nos enseñó que ’la patria es el otro’, inauguramos este espacio para el esparcimiento, la recreación y las expresiones culturales y artísticas de nuestro pueblo, promoviendo para nosotros y para las generaciones futuras el encuentro popular que nos forja como comunidad”.

Al hablarle a los militantes y vecinos del Calafate que se acercaron a presenciar la inauguración, la jefa de Estado recordó que el anfiteatro con capacidad para 20.000 personas -el más grande de la Patagonia- fue levantado en un predio que antes correspondía a la Gendarmería nacional y que había adquirido un “importante valor económico”.

“Yo temía que cuando no estuviera esa manzana que había adquirido un valor económico muy importante fuera reservada para el uso privado”, explicó la Presidenta, tras lo que destacó que fue a partir de ese pensamiento que se propuso que ese espacio sea destinado para el “uso público”.

Cristina consideró que a partir de esa obra el Festival del Lago Argentino, que empezó en 2003, “se va a constituir en un clásico festival de la República Argentina» porque «esta obra lo va a consolidar efectivamente».

Fue en ese contexto que sostuvo: “Estamos tercamente empecinados en brindar alegría”, y decidió no extender mucho más su intervención porque, dijo, “mañana será la inauguración más emblemática para el pueblo”, en referencia al hospital modelo de alta complejidad.