Los Cavaliers lo derrotaron 96-91 como local y dejaron el duelo 2-1 a su favor. Nuevamente LeBron James fue la figura del encuentro con 40 puntos y 12 rebotes convirtiéndose en el primer jugador en la historia que anota 123 puntos en los tres primeros partidos de las finales.

LeBron James volvió a demostrar que a pesar de no ser elegido el jugador más valioso en la temporada regular, en las finales está jugando en un nivel en el que nunca se lo había visto y le dio un triunfo que puede ser vital para darle el primer anillo a los Cavaliers.

En el cuarto inicial el local se hizo dueño del juego con LeBron James imparable en la penetración y el canadiense Tristan Thompson ganando cada rebote defensivo (13, 9 defensivos) ante un frío comienzo del MVP Stephen Curry bien controlado (1-5 en cancha solo aportó un triple) y por eso culminaron arriba 24-20.

Todo continuó en el siguiente parcial con el equipo de David Blatt tomando la iniciativa ante los Warriors que abusaron de los tiros lejanos, sobre todo con el alero Andre Iguodala (15 puntos, dos triples) que lo mantuvo cerca de marcador, aunque el show de James y un triple en el cierre de James Jones le dieron la ventaja máxima de 7 unidades (44-37).

El comienzo no pudo haber sido peor para Golden State ya que la defensa no tenía manera de frenar al número 23 y encima la ofensiva lo lograba anotar. Claro ejemplo de ello fue el enorme tapón del ruso Timoféi Mozgov (4 tapones) sobre Draymond Green y a partir de ahí los Cavaliers sacaron la gran ventaja de 20 puntos, culminando adelante 72-55, con solo dos unidades de contraataque de la visita.

Los dirigidos por Steve Kerr cambiaron el chip en el último cuarto y Curry (hasta ahí había fallado 24 de 31 tiros) apareció a puro empuje para achicar la distancia a solo tres puntos luego de un parcial de 15-4 (27 puntos, 7 triples, todos en el último cuarto). Cuando los Warriors se acercaban a la igualdad, Curry perdió un balón increíble y el australiano Matthew Dellavedova (20 puntos) se tiró de cabeza para salvar una posesión casi perdida y más tarde James (40 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias) cerró todo con un triple para la victoria final 96-91, llegando a 123 puntos en los primeros tres partidos de finales, algo que nadie había logrado.

El jueves se verán las caras nuevamente en Estadio Quicken Loans Arena de Ohio.