Cada vez son más las personas que deciden autoabastecerse con energía sustentable. La ciudad de Ota, Japón, sacó un mayor provecho al respecto.

Situada a 80 kilómetros al noroeste de Tokio, la pequeña ciudad está rodeada de cultivos de fresa y cuenta con aproximadamente 551 familias. Lo relevante  es que ya es reconocida como un “barrio solar”, en el cual los habitantes ya no necesitan pagar la luz en sus impuestos, sino que cobran por ésta ¿Cómo es eso? Muy simple; cada techo del barrio posee un panel solar. Estos paneles producen energía, los excedentes de dicha energía  son desembolsados por la compañía eléctrica local. Se calcula que la media anual que recibe cada casa es de 480 euros.

El primer “barrio solar”, por lo tanto, no solo es una innovación ecológica, sino que también es un ingreso económico para aquellas familias que desean autoabastecerse.