«Tuvimos una baja de 1100 afiliados, incluyendo despidos y salidas acordadas, pero según nuestros cálculos las pérdidas de puestos de trabajo fueron mucho más numerosas, y si se incluyen los despidos en negro estamos calculando que en el mes se cayeron más de 3000 empleados de la industria», explicó a diario La Nación Dante Camaño, secretario general de la Unión de Trabajadores de Hoteles y Gastronomía (Uthgra) Seccional Capital.

Además, el gremialista agregó: «Históricamente, el sector siempre se manejó con un equilibrio entre aperturas y cierres de restaurantes, pero en lo que va de 2014 sólo en la Capital Federal registramos el cierre de más de 260 restaurantes y bares, contra apenas 100 aperturas».

Según la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad, en el segundo trimestre del año, y pese al alza de la inflación, la facturación en pesos de los restaurantes cayó un 4,1%, tomando como base las declaraciones juradas del impuesto sobre ingresos brutos.

«Lo grave que estamos viendo ahora es que se multiplicaron los cierres de clásicos del rubro, que no se pueden explicar por un tema de falta de conocimiento del mercado», explicó Verónica Sánchez, presidenta de la Cámara de Restaurantes de la ciudad de Buenos Aires.