Siempre polémico, el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni fue irónico al ser consultado sobre su postura sobre el tema drogas. “Si producimos, nos vamos a ahorrar divisas”, bromeó.

Consultado sobre una radio porteña sobre si Argentina es productor de droga, el magistrado explicó: «No podemos ser país de producción porque no tenemos la materia prima, la introducción es demasiado voluminosa».

Para Zaffaroni, lo que sería un verdadero riesgo es que el país se transforme en una zona de triangulación para llevar estupefacientes con destino a Europa, pues entrarían a tallas mafias internacionales. Al tocar el caso de Rosario, dijo que sólo intervienen “mafias locales”.

Además, opinó que la política del gobierno nacional sobre el tema drogas es “bastante positiva”.

Y advirtió: “Hay sacerdotes de villas que están viendo un problema dramático, que es el paco. Es un estupefaciente, pero más que eso es un veneno que destruye a pibes muy chicos. Ahí el problema es otro, porque cuando el pibe está dado vuelta se necesita una intervención compulsiva”.

Y concluyó: “Ahí hay que meterse y hacer una política enérgica. Pero es un problema de salud, no de penas”.

Tal vez lo de la producción de drogas sea un complemento para su actividad comercial de regentear departamentos para la prostitución.