La bolsa neoyorquina ha comenzado la semana con el freno pisado después de romper récords el viernes pasado. Los índices de Wall Street se relajan en plena jornada electoral en Estados Unidos.

Este lunes se celebran las llamadas elecciones midterm (de término medio) en el país, en las que los ciudadanos votan a nuevos inquilinos de la Casa de Representantes y del Senado. Aunque no tienen tanta importancia como las presidenciales, sí que pueden ser relevantes para acorralar aún más la política de Barack Obama, ya que todo apunta a que el Senado podría caer en manos de los republicanos.

En este contexto, el Dow Jones abre en tablas y mantiene su máximo en 17.329 enteros, mientras que el S&P 500 asciende un leve 0,1% que le vale para prolongar su récord hasta 2.020 puntos. Por su parte, el Nasdaq sube otro 0,1%, hasta 4.633 puntos.

En cuanto a los datos económicos, el ISM manufacturero subió en octubre por encima de lo esperado, hasta 59 puntos desde los 56,6 de septiembre, lo que supone un nuevo dato que confirma la mejora de la economía americana, pues indica que las empresas están aumentando su actividad.

El dólar sigue ganando fuerza después de que el pasado viernes el Banco de Japón decidiese aumentar su programa de estímulos económicos (Abenomics) para empujar la economía del país nipón. Este lunes, el cambio con el euro cae a 1,248 dólares, mientras que el cambio con el yen sube a 133,7 dólares.

En el mercado de deuda, el interés del bono estadounidense a diez años se mantiene en el 2,3%, mientras que el crudo Texas ha comenzado el día con un repunte del 0,4%, hasta 80,8 dólares.