Sebastián Zanetti, un arquitecto especializado en energías renovables, ganó con su proyecto Agua Viva el “Concurso nacional de ideas para la incorporación de sistemas fotovoltaicos en áreas urbanas”, en el Quinto Congreso Internacional Solar Cities celebrado en 2014.

Agua viva es un prototipo que permite oxigenar los cursos de agua contaminados mediante el uso de energía solar fotovoltaica.

«Consiste en una isla artificial hecha con una estructura de cañas de polipropileno de termofusión que soporta cañas con tierra y plantas autóctonas que favorecen el proceso de fitorremediación», explica Sebastián.

«A su vez sostiene una estructura con un módulo fotovoltaico que alimenta una bomba sumergible que recircula el agua llevándola a un aspersor lineal que genera la oxigenación del agua al provocar turbulencia en la superficie», agrega.

Su proyecto se hizo realidad gracias al financiamiento privado, y además fue una de las sorpresas que despertó interés y admiración en grandes y chicos durante la ExpoBio Argentina Sustentable.


El proyecto de Zanetti no es el único que incorpora tecnología para el estudio y tratamiento de cursos de agua contaminados.

La Agencia de Protección Ambiental incorporó drones a su equipamiento para diversas tareas en lugares de difícil acceso.

Entre ellas la toma de muestras de agua en arroyos de la cuenca Matanza Riachuelo.

Las muestras son tomadas periódicamente con el aparato y llevadas al laboratorio de análisis físico químico para su estudio y monitoreo.