El tributarista César Litvin pronosticó que el sinceramiento fiscal «será exitoso» y se encuentra en línea con la «decisión de las entidades financieras del mundo, en cuanto a las responsabilidades que tienen directa relación con el lavado de dinero».

Para Litvin, este sinceramiento «es distinto» a los que se realizaron anteriormente, ya que «los bancos han cambiado de actitud y cada vez piden mayores explicaciones» para movilizar el dinero.

El profesional destacó que si bien en esta primera etapa del blanqueo «habrá un leve repunte, noviembre será un mes muy bueno porque la gente está terminando de preparar toda la documentación requerida».

Por su parte, la tributarista Yanina Bonet, del Estudio Cazenave, Condomí, Alcorta y Asociados, aseguró que percibe «una adhesión masiva al blanqueo, todos quieren blanquear, aunque hay algunos gerentes en los bancos que aún no tienen clara las normas y pareciera que cada uno tiene su librito».

Por último, el tributarista Rodolfo Moresi puntualizó que el blanqueo «tiene una gran aceptación y quizás algunos retrasos tienen que ver con los usos y costumbres, ya que no es una decisión fácil de tomar y las dudas están siempre latentes».

«Algún tipo de atraso tiene que ver con la resistencia de los adherentes y algunos trámites ante los bancos que la AFIP fue corrigiendo en tiempo y forma», concluyó Moresi.

Por estas demoras, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) adecuó hasta el 21 de noviembre el plazo para efectuar el sinceramiento de las tenencias de moneda nacional o extranjera en efectivo en el país, manteniendo el 31 de octubre como fecha límite para efectuar la apertura de las cuentas especiales en las entidades financieras y obtener la CBU de cada una de ellas.