El Banco Central (BCRA) confirmó en la licitación de Lebac de ayer la baja de tasas que ya había sugerido en el mercado secundario de esas letras durante la semana pasada. La entidad conducida por Federico Sturzenegger fijó una tasa de 28,75% para todos los plazos, lo que implican bajas de casi un punto porcentual para las letras más largas. La relajación de la política monetaria va en línea con una visión optimista de la autoridad monetaria que señala más allá del salto que dará la inflación por aumentos de tarifas durante este mes, ve mejoras en la dinámica de precios si se aíslan subas de una sola vez y estacionales.

La baja en las tasas más largas, 0,9 punto porcentual, deja chata a la curva de rendimientos de Lebac y tiene una lectura en materia de inflación: el BCRA ve algunos avances en materia de precios y relaja la política monetaria. Sin embargo, no hay consenso respecto a esas mejoras.

La baja de tasas «podría estar marcando el inicio de un relajamiento de la política monetaria», señaló un informe de Elypsis. «Sin embargo, desde el punto de vista de los objetivos de política monetaria, no encontramos justificación a dicha decisión ya que (i) no hay mejoras en las expectativas de inflación a futuro, (ii) los registros de inflación, aunque buenos, todavía se encuentran alejados del 1% que buscaban para el último trimestre y (iii) la inflación de diciembre superaría ampliamen- te los registros mensuales observados durante el año, impulsada por los aumentos de precios regulados programados, que incluso afectarían a la inflación núcleo», agregó.

El BCRA enfrentaba ayer vencimientos por $ 422.450 millones que alcanzó a renovar sólo en parte, dadas las necesidades de liquidez de fin de año. Se adjudicaron ayer $ 332.941 millones, el 72% de lo que vencía, por lo que se generó una expansión monetaria de $ 130.000 millones. La norma que prohibe a aseguradoras comprar Lebac explica parte de la expansión.

Pero más allá de la expansión de ayer, en el mercado secundario la mesa del BCRA está volcando pesos a la calle hace 5 ruedas.

Entre la licitación de Lebac de noviembre y la de ayer, la mesa de operación del BCRA aspiró unos $ 37.000 millones en el mercado secundario, pero ese saldo se da tras inyecciones por unos $ 22.600 millones en las últimas cinco ruedas.

La expansión se explica por un diciembre particularmente ilíquido en el que los bancos deshacen Lebac para hacerse de pesos.

Si es un diciembre particularmente ilíquido es porque la tasa de referencia subió dos veces hasta 28,75% entre octubre y noviembre. Además, porque el BCRA cambió la forma de computar sus exigencias de efectivo mínimo para fin de año: antes pedía promediar un mínimo entre diciembre y febrero, para evitar un salto en las tasas, ahora volvió a calcular un promedio mensual, precisamente para propiciar una suba en los rendimientos.

Las condiciones de liquidez en el corto plazo están tan tensas que, según datos del propio BCRA, el stock de pases activos llegó a tocar los $ 10.000 millones en estos días. Los pases activos son lo contrario a una Lebac o pase pasivo, a través de ellos el BCRA da liquidez a los bancos y les cobra una tasa. Sólo se usan en momentos en que las tasas de corto plazo superan el techo del corredor de pases, establecido en 29,50%.

El paro en el Banco Provincia, además, restó algo de clientela a la licitación.