El nuevo primer ministro de Haití, Evans Paul, tomó posesión de su cargo en medio de la aguda crisis política que vive el país, cuyo parlamento quedó disuelto el martes.

Paul fue nombrado por el presidente, Michel Martelly, pero no ha sido confirmado por ninguna de las dos cámaras legislativas, el parlamento cesó en sus funciones después de que el gobierno y los partidos de oposición no consiguieran en diciembre un acuerdo para mantenerlo activo, conocer el programa del nuevo primer ministro o reformar la ley electoral, entre otros puntos.

Martelly quedó así habilitado constitucionalmente para gobernar por decreto, circunstancia duramente criticada por la oposición en Puerto Príncipe, el exdiputado y líder del Movimiento Patriótico para una Oposición Democrática (MOPOD), Serge Jean-Louis, dijo que el país se encuentra en «una situación de dictadura».

«Estamos en medio de una dictadura porque todo el poder reside en el presidente Martelly», dijo Jean-Louis. Por su parte el líderopositor André Fado, afirmó que «Martelly es el presidente, es el primer ministro, es un director general, es senador, es funcionario local, en un estado democrático nadie toleraría».

Sin embargo, el mandatario ha insistido en que el único que quiere promulgar es el de la celebración de las varias veces pospuestas elecciones municipales y legislativas.

En Washington, el canciller haitiano, Duly Brutus, aseguró ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que Martelly pretende «seguir con el espíritu de diálogo» y que si emite un decreto será para validar la ley electoral aprobada por la Cámara de Diputados y luego bloqueada por el Senado.