Heinze, el técnico que devolvió a Argentinos a la máxima categoría de nuestro fútbol, ratificó su decisión de dejar el cargo, una vez finalizado el actual torneo, al que aún le resta una jornada.

El “gringo” Heinze logró el tan ansiado retorno del “bicho” a la primera división, y lo hizo de manera inapelable, con un despliegue futbolístico que despertó la admiración, no solo de los seguidores del Nacional B, sino también, de gran parte del “futbolero” en general.

Una vez terminado el encuentro frente a Gimnasia de Jujuy, que decretó la salida del cuadro de La Paternal, cuando finalice la temporada 2016/17, para convertirse, una vez mas, en uno de los privilegiados participes del torneo mas importante a nivel local, al ex jugador del Manchester United y el Real Madrid, entre otros, se lo notó claramente emocionado. Una de las frases mas resonantes que soltó, mientras miraba a sus jugadores festejando dentro del campo de juego, fue: “Voy a trabajar para que esto sea honesto”. Con esa expresión, sumado al orgullo que demostraba por todos sus dirigidos, a nadie se le hubiera pasado por la cabeza pensar en una hipotética salida. Pero poco tiempo más adelante, el propio entrenador le comunicó a la comisión directiva, que iba a dejar su cargo.

La misma, al igual que algunos de los referentes del plantel, que para ese entonces, también se habían consagrado campeones, le pidieron que se tomara un tiempo para rever su postura.

Finalmente, en las últimas horas de este domingo, quien supo ser zaguero de la selección Argentina, manifestó, nuevamente, su deseo de no continuar.

Tras el triunfo del su equipo, en el “Diego A. Maradona”, frente a Instituto (Córdoba), Heinze se expresó al respecto y la situación quedó mas que clara. Anunció que su alejamiento no tiene nada que ver con, más tarde, formar parte de otra institución. Eso lo descartó, y continuación, se descargó: “Debería estar disfrutando pero no puedo”, culminó, luego de hacer referencia a las complicadas noches que viene atravesando el técnico.

Punto final para la labor del entrenador que fue el eje y gran artífice de un equipo que vuelve a la primera división, de una manera inigualable.

El destino del “gringo”, lógicamente, aun es una incógnita.