La Justicia de Paraguay había solicitado que la diva viaje para ser juzgada por el supuesto robo de un collar, ocurrido en el 2012.

Hay novedades en el caso contra Moria Casán y Luciano Garbellano, ambos  acusados en Paraguay como los supuestos apropiadores de un collar valuado en 82 mil dólares. Tras el nuevo pedido de extradición, la Corte Suprema argentina ratificó que la diva y su ex socio no serán juzgados en el país vecino.

El pedido de extradición fue emitido hace un año, y primeramente había sido rechazado por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Morón N° 3. El fallo se basó en que Casán había llegado a un acuerdo monetario con el dueño del collar, el joyero paraguayo Armando Benítez. Hecho que, sin embargo, no evitó la apelación.

Pero la Corte Suprema no tomó una decisión diferente. Con los mismos argumentos con que se rechazó la extradición la primera vez, negó la solicitud de la Justicia de Paraguay y se le puso final al llamado Joyagate.

El delito que se le atribuyó a Moria y Garbellano ocurrió el 27 de julio del 2012, en Paraguay. La vedette se había hecho presente en un desfile, donde lució el collar en cuestión y un par de aros. Accesorios que les fueron prestados por  Benítez, el mismo que días después denunció que nunca le fueron devueltos.

Luego de estallar el escándalo, por medio de un sobre anónimo llegó un collar a una comisaria de Paraguay,  buscando librar a toda culpa a la diva. Pero no se trataba de la joya desaparecida. De hecho, hasta el momento, no se volvió a saber nada de la costosa alhaja.