El presidente de la Asociación Argentina de Tenis, Antonio Grimaldi, expresó esta mañana en TyC Sports que se comunicó con la Federación Internacional de Tenis para intentar que cambie la sede de la serie de repechaje que se tiene que jugar del 12 al 14 de septiembre por el conflicto bélico que parece no tener un pronto final en la región.

«Estamos preocupados y se lo hicimos saber a la Federación Internacional de Tenis (FIT), que se comprometió a tomar una decisión sobre la serie de Copa Davis antes del viernes. Las posibilidades son únicamente dos: que Israel renuncie a la localía y en ese caso nos comprometemos a que ellos sean locales dos veces seguidas en el futuro, y la otra es que se cambie la sede y se traslade a Grecia (Atenas) o Chipre (Nicosia)”.

Aunque Grimaldi también se mostró realista ante la primera de esas dos opciones: “Lo ideal sería jugar en Buenos Aires, no quedan dudas, pero es una posibilidad lejana, la FIT no suele tomar ese tipo de decisiones, así que esperaremos hasta el viernes y si nos dicen que debemos ir a Tel Aviv, lo aceptaremos».

Lo cierto es que las ofensivas entre el ejército Israelí y Hamas en la Franja de Gaza de un lado par el otro son diarias, y hoy algunas aerolíneas de Estados Unidos y Europa evitaron sus vuelos a ese país ya que cayeron misiles a cinco kilómetros del aeropuerto internacional de Tel-Aviv.

Lo cierto es que la decisión de confirmar esa ciudad asiática como sede debe ser pronto porque si no la nueva sede tendrá poco tiempo para ponerse en condiciones. No existe la posibilidad que se juegue en Buenos Aires pero que los israelíes decidan la superficie, pero también es entendible que ellos no quieran viajar a otro país por más cercano que sea por el perjuicio económico que existiría. Además Tel-Aviv tiene un estadio mejor que Atenas y Nicosia ya que en dos meses debería recibir el nuevo ATP 250, mientras que las otras ciudades no tienen torneos ni masculinos ni femeninos.