Luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kichner anunciara el envío de un proyecto de ley para remover al Banco de Nueva York como agente fiduciario en el pago a bonistas que ingresaron al canje, como era previsible las repercusiones fueron a favor y en contra.

En líneas generales, la iniciativa busca romper el cerco judicial contra el pago de la restructuración, el último de los sucesos de deuda que queda pendiente para normalizar la situación de default.

«Después del manifiesto fracaso de la negociación de la deuda ahora le piden al Congreso que los felicite (art. 1). Que la ley rescate al relato», opinó Alfonso Prat Gay, del Frente Amplio UNEN.

«La Presidente sigue sin reconocer las consecuencias de los errores económicos de su gestión y busca la culpa del otro», señaló Patricia Bullichk (Unión PRO), titular de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.

«Ahora irán al Congreso después de fracaso tras fracaso. Y encima hay que felicitarlos y darles gracias! Una locura!. Que acepten el cambio de jurisdicción, o sea, que juzgue Oyarbide, pague Boudou con billetes de Vandenbroele. Control Gils Carbo», opinó Margarita Stolbizer (UNEN) en su Twitter.

«Lo que la Presidenta nos ha notificado es que va a hacer un viraje a los que le venía pagando. La cesación de pagos es una mala noticia para la Argentina, sencillamente porque todos los problemas que tenemos hoy se van a complicar más. Si hace años que la Argentina está trabajando con el 17% de inversión, ahora va a ser menos», señaló el diputado radical Oscar Aguad.

La decisión de la Casa Rosada también fue objetada a través de las redes sociales por economistas como Rodrigo Alvarez y José Luis Espert.

Alvarez, de la consultora Analytica, consideró que «esto sí que es una herencia para el próximo gobierno: están dinamitando el acceso al principal mercado de capitales del mundo», dijo, y manifestó que «por estatuto, la jurisdicción tiene que ser Nueva York».

En tanto, Espert opinó que «el envío de Cristina Kirchner de un proyecto de ley para cambiar de jurisdicción demuestra que, lo dije siempre, la RUFO no era motivo para desacatar a (el juez estadounidense Thomas) Griesa».

«El Congreso es copartícipe del fracaso del canje de deuda de Kirchner. No puede ser copartícipe de que por ley Argentina país desacate un fallo» de la Justicia estadounidense, indicó Espert.