El juez federal Sebastián Casanello, que viene investigando al empresario Lázaro Báez por lavado de dinero, ahora toma la posta en la causa por la utilización de facturas truchas, que denunció la diputada Margarita Stolbizer.

En primer lugar, la causa había recaído primero en manos de Sebastián Casanello, quien al recibir la denuncia de Stolbizer se la giró a su par Norberto Oyarbide porque éste venía investigando un caso similar. Sin embargo, el magistrado rechazó que se trate de los mismos hechos y le devolvió la causa. Ahora la Cámara Federal ordenó que éste último sea quien investigue a Báez por el uso de facturas apócrifas.

La legisladora había acusado en enero a Báez ante el juzgado de Casanello, quien ya lo indagó por la compra de un campo en la localidad de Tupungato, que realizó el mediático Leonardo Fariña.

Fariña en una primera declaración había asegurado que el campo lo compró por orden de Báez en u$s 5 millones -luego lo vendió al año en 1,8 millones-, pero recientemente cambió su versión y sostuvo que quien le entregó el dinero para adquirir el terreno fue el empresario Carlos Molinari.

Casanello indagó ya a Báez por esto y lo investiga en una mega causa por la presunta fuga de unos 55 millones de euros al exterior y del que dio cuenta un informe periodístico realizado por Jorge Lanata en su programa Periodismo para Todos.

A principio de este año, Stolbizer ante el juzgado de Casanello denunció al empresario a raíz de que su empresa insignia Austral Construcciones utilizó facturas apócrifas de empresas de Bahía Blanca para evitar el pago de impuestos. Entre las compañías que aportó la diputada están las firmas de Grupo Penta, Calvento SA e Iberoamericana de Servicios.

Tal cual expuso Stolbizer, esas empresas le facturaron servicios a Austral Construcciones que en verdad nunca existieron, y así le habría permitido a Báez ‘inflar‘ gastos.

En la misma denuncia, la diputada pidió que se investigue al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, por supuesta complicidad en la maniobra.