El equipo de juego reducido por primera vez en la temporada quedó entre los ocho mejores, terminando en la quinta posición tras sufrir solo dos caídas en Nueva Zelanda. La próxima fecha se presentará en Sídney.

La consagración se dio cuando vencieron a los All Blacks por 17-12 gracias al try en el final de Franco Sábato. Para el conjunto de Gonzalo Gómez Cora fue el mejor resultado desde la anteúltima fecha de la temporada anterior cuando fueron cuartos en París; en 2015/16 solo habían ganado dos títulos: la Copa de Bronce en Hong Kong y la de Plata en Australia, además de la final de Oro que habían disputado en Ciudad del Cabo.

El calendario maorí había comenzado frente a Kenia (terminó ganándole la Copa de Bronce a Australia), ganando por 17-12 también gracias a que en el último minuto apoyó Luciano González Rizzoni. Luego llegó la esperada caída ante Inglaterra por 7-26, y también la lógica victoria sobre Papúa Nueva Guinea por 41-14.

El primera rival en la segunda ronda fue Canadá, que parecía el más accesible de los otros siete rivales pero, al igual que había hecho contra Escocia, sorprendió al vencer por 12-17. Fue entonces el turno de enfrentar a Francia, a quienes vencieron por 19-14 pese a haber terminado la primera mitad perdiendo por nueve.

Con los 13 puntos que sumaron, los albicelestes quedan octavos en la clasificación, igualando con los Wallabies y Kenia, y tres por debajo de Francia. El próximo sábado abrirán la jornada en Sídney a las 6:30hs frente a Estados Unidos, y luego chocarán con Rusia (perdió la final de Shield con Samoa) y buscará revancha ante los canadienses.

Sudáfrica está cómodamente en la primera posición con 63 puntos tras haberle ganado a Fiyi la final por el título por 26-5, al igual que lo habían hecho en Dubái; los isleños están segundos doce puntos atrás.