Si bien el padre de Melina Romero mantenía las esperanzas de que su hija apareciera con vida, la Policía, era más objetiva y se buscaba un cadáver.

Finalmente así sucedió, y a 600 metros de donde se realizó el primer rastrillaje, pero exactamente un mes después.

El cuerpo, que se encuentra en avanzado estado de descomposición, fue visualizado por una persona, que llamó al 911 alertando del hallazgo, en terrenos de la Ceamse de José León Suárez, en el Camino del Buen Ayre, provincia de Buenos Aires.