El escocés venció al último finalista por 6-3 y 6-4 tras algo más de una hora y media, alcanzando su tercera final consecutiva. Mañana al mediodía buscará destronar al campeón defensor Rafael Nadal (4°).

Andy compensó que sacó con menos del 60% de efectividad ganando el 79% de los puntos que jugó con el primer servicio, razón por la que perdió solo nueve puntos con el saque en cada uno de los sets, dejando en manos de su rival solo una vez su servicio en el segundo set, frente a cuatro chances aprovechadas de ocho que dispuso él.

La última vez entre ellos había ganado el número cinco del mundo – caerá una o dos posiciones, dependiendo del resultado de mañana – , pero los anteriores tres enfrentamientos habían sido para el reciente campeón en Múnich. Será su segunda final aquí luego de la que lo consagró en 2008 (vs. Gilles Simon), y la 14° en Masters 1000 (ganó nueve, alcanzando la última definición un mes atrás en Miami cuando perdió con Novak Djokovic).

Ante Rafa – que venció a Tomas Berdych (7°) por 7-6(3) y 6-1 – pierde en el historial por 5-15 y 0-6 en polvo de ladrillo, pero gana 2-1 en finales. Las últimas dos veces ganó el mallorquín (ambas en polvo de ladrillo), mientras que el finalista del Australian Open no lo vence desde la final de Tokio 2011. Si Nadal no defiende el título que ganó tres veces en los últimos siete años, caerá hasta el puesto 7, que sería su peor posición en diez años.

Más temprano Petra Kvitova (4°) – que venía de vencer a Serena Williams (1°) – consiguió su segundo Premier Mandatory al revalidar el título conseguido en 2011 frente a Svetlana Kuznetsova (29°) por 6-1 y 6-2 tras 66 minutos, con un parcial de nueve games seguidos.