Los residentes de Katmandú, capital de Nepal, salieron corriendo de sus casas al sentir el terremoto que duró un minuto. El epicentro se ubicó cerca de la frontera con China, a 76 kilómetros al este de Katmandú y a 18.5 kilómetros de profundidad, según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).

Media hora después, se produjo una réplica de magnitud 6.3, según el USGS. En Nepal, todas las muertes se produjeron en el distrito de Chautara, al este de Katmandú, que ya sufrió enormes daños durante el precedente terremoto del 25 de abril.

El aeropuerto de Katmandú fue cerrado durante varias horas. Por ahí llega el grueso de la ayuda internacional. Nepal necesita todavía agua potable, alimentos y asistencia sanitaria tanto en la capital como en las zonas más aisladas, donde los afectados se cuentan por decenas de miles.