Los problemas en el país europeo continúan, al amanecer de la jornada hoy, cerca de las seis de la mañana, fue bombardeado el estadio del Donetsk. Los explosivos destruyeron la lujosa entrada del Donbass Arena, construida hace sólo cuatro años de vida. 

Afortunadamente, el club informó que no hubo heridos, aunque la entidad perjudicada debió mudarse a Kiev. Lejanos a una solución, los conflictos políticos aumentan y siguen siendo noticia en las principales portadas del mundo. Por los hechos tan violentos, muchos de los jugadores que militaban en la liga ucraniana ya no quieren regresar, como sucede en los casos de varios argentinos del Metalist, Dinamo Kiev y también Shakhtar Donetsk.

Damián Rosito