La Asociación Mundial de Boxeo(AMB) tuvo un peculiar momento, tras conocerse la noticia de dopaje en dos púgiles. Además existe una probabilidad que Wladimir Klitschko haya estado en las mismas condiciones médicas.

El título pesado AMB, no cesa con los disgustos, ya que en las tres últimas peleas con corona en juego, en 2014, estuvieron vinculadas con el uso de drogas prohibidas. Sujetadas al entrenamiento con pesas, acarreando la presencia de aditivos o anabolicos. La lista indeseada por la asociación, se inició el 6 de julio, donde el uzbeko Ruslan Chagaev le ganó por puntos al puertorriqueño Fres Oquendo, conquistando el galardón vacante, en Grozny, Rusia.

Incrustados en la semana corriente, la agencia antidopaje rusa avisó que a Oquendo le hallaron metabolitos del esteroide tamoxifin y la hormona anastrozole. El latino espera la contraprueba para saber si lo suspenden. Por otra parte, el pasado 11 de septiembre, el cubano Luis Ortiz se sumó a las acusaciones en Las Vegas, después de noquear al Lateef Kayode, y lograr el cetro interino AMB. Nandrolona, fue la secuela en discordia, y también palpita los resultados de un «Plan B» que salten en su defensa.

El último traspié es del ucraniano Wladimir Klitschko, monarca de la máxima división, y se vio apuntado por su retador Kubrat Pulev. Quién sostuvo que el europeo evade los controles previos a ser derrotado por KO5 el sábado 15, en Hamburgo.

Al salir a la luz esta noticia, muchos historiadores del ring acudieron a comentar que a fines del siglo XIX, algunos boxeadores consumían una copa de coñac como estimulante. Luego de realizar dicha práctica, en caso de no mostrar garantías, ofrendaban un «toque» de cocaína; siempre quedará como mito.

Dentro de las décadas del 60 y 70, los doctores comenzaron a sugerir el uso de anfetaminas, hasta el propio Muhammad Ali ha sido culpado por este plagio. Según varios entendidos de la época, el ex campeón obtuvo su actual cuadro de Parkinson, debido a ingerir la sustancia en su organismo.