Así como Renée Zellweger sorprendió a todos cuando el año pasado dio a conocer su nuevo rostro, la actriz Uma Thurman ha decidido seguir los pasos de su compañera y someterse a unas ¿pequeñas? Intervenciones quirúrgicas. El resultado: quedó totalmente irreconocible.

Uma Thurman, de 44 años, dejó a muchos con la boca abierta cuando asistió a la premiere de The Slap –la nueva miniserie de la cadena NBC que protagoniza junto a Peter Sarsgaard, Thandie Newton, Zachary Quinto, Brian Cox, Melissa George, Mekenzie Leigh y Lucas Hedges- con facciones completamente nuevas.

Para la prensa norteamericana, no fue sencillo reconocerla: aquella mirada sensual, que supo convertirla años atrás en la musa de Quentin Tarantino, quedó escondida bajo un notable estiramiento de rostro, una reducción de pómulos y un innecesario retoque labial que da el efecto de sonrisa permanente.

Lo curioso es que, a lo largo de su carrera actoral, la rubia se caracterizó por declararse contraria a las cirugías estéticas. La última vez que se vio en público a la actriz fue a finales del mes de enero. Quince días después, ha reaparecido totalmente cambiada. Irónico resulta entonces que en la miniserie se la pueda ver con el rostro que tenía antes de pasar por el bisturí.