Cuantas más confabulaciones haga uno, mejor ganará.

A mediados del 2013 nace “¿Qué hay de lo mío?”, creado por la empresa Parsimonia Studio. El objetivo es que tu personaje se convierta en el mejor corrupto de todos. Para esto te da 10 años. Al iniciar la partida, el usuario tendrá que elegir entre 8 personajes que suelen estar metidos en hechos de corrupción: un empresario, un aristócrata, un juez, un banquero o un político.

¿Cómo se desarrolla el juego? Muy simple, una vez elegido el personaje, se tendrá que tomar una serie de decisiones  a lo largo de la partida como aceptar y rechazar manejos o tranzas.

El objetivo es acumular el mayor capital posible, pero a la vez aumentar tus valores de “Corrupto” (para que te ofrezcan mejores confabulaciones),  “influencia” (para safar si es que te imputan)  y “contactos” (a mayor número, más poisibilidades de recibir propuestas deshonestas).

De todos modos, no es tan sencillo ser corrupto en “¿Qué hay de lo mio?”, habrá que tener cuidado para no levantar la perdiz. Si se levantan los niveles de corrupción y los números de damnificados aumentan a un nivel muy alto,  un indicador aparecerá en nivel rojo y podrás estar en la mira de los jueces. Aunque a veces la justicia es ciega y en el juego se podrá coimear con unos cuantos billetes. Sin embargo, hay que ser lo mayor cauteloso posible.

Hay siete finales posibles para el juego. Estas dependerán principalmente  de tu nivel de corrupción, el dinero que se ha robado y los posibles cadáveres que dejes en el armario.  También, de igual manera, está la opción de abandonar el país  o directamente renunciar previamente.

Actualmente está disponible para iPhone y Android y cuenta con un poco más  de cien descargas.  Completamente gratis.