El martes 4 de marzo San Francisco, EEUU, se convirtió en la primera ciudad en prohibir la venta de agua embotellada en propiedad pública, la decisión tomó nueve meses, aquellos que violen la ley podrán pagar multas de hasta mil dólares, con ello  la ciudad busca producir “cero desperdicios” para el año 2020.

De acuerdo con el LA Times, desde el 4 de marzo de este año, las autoridades aprobaron una ley que impide la comercialización de agua en envases de plástico, esto con el fin de evitar el enorme impacto ambiental producido por estas, ya que según arrojan los recientes estudios, cada envase de plástico tarda hasta 100 años en biodegradarse y se calcula que si esta medida fuera aplicada a lo largo y ancho del país se ahorrarían unos 17 millones de barriles de petróleo al año.

Según las estadísticas en el  país del norte se consumen un promedio de 167 botellas por persona al año, en ese sentido lo que busca esta norma  ambiental es que la gente tenga su propia botella y las llene con agua gratis  en estaciones o bebederos públicos destinados para tal fin  y así poco a poco vayan desapareciendo las botellas de plástico del mercado.

Durante los próximos cuatro años, se eliminarán del mercado las botellas de plástico de agua de la ciudad, tanto en lugares interiores como al aire libre, esto  ha generado reacciones por parte de las multinacionales como Coca Cola  y Pepsi al afirmar que  “Esto no es más que una solución que busca un problema, para reducir los desperdicios, el gobierno ha tomado medidas erróneas en una ciudad donde todos reciclan.”

La norma no se aplicará en varias excepciones como, por ejemplo, en caso de que no haya una fuente de agua potable cercana.

Andrea Imbachi