La modelo relató cómo sigue su vida tras la internación, donde se le detectó un intoxicación en la sangre que dañan sus riñones. La existencia de una chance de trasplante y la incógnita de si podrá ser algún día mamá.

Seguramente, por la mente de Silvina Luna nunca pasó que alcanzar la figura de sus sueños le llevaría a un mundo casi de pesadilla. Pero así fue, desde que se le diagnosticó una hipercalcemia por una operación estética que puso en jaque su futuro. “Me duele saber que tengo 30 años y que debo cuidarme como una persona mayor”,  dijo acongojada la modelo.

Esta declaración, entre otras más, la hizo esta tarde en un móvil para el ciclo Intrusos. Allí Luna confirmó lo que se venía diciendo por algunos programas sobre su salud: “Espero no llegar a un trasplante. Lamentablemente, por ahora no se descarta la posibilidad. Yo soy una guerrera de la vida y voy a luchar. También deseo de ser mamá, y no sé qué va a pasar con eso. Cuando estás embarazada los riñones sufren bastante».

En todo momento,  la notera de Fox Sport evitó mencionar el nombre de Aníbal Lotocki, el supuesto responsable del estado de salud que presenta hoy la modelo y actriz. “Estoy arrepentida”, mencionó, afirmando le inició una demanda al cirujano, a quien le exige una compensación por el daño ocasionado.

De ahora en más, la ex La Pelu tiene que realizarse controles semanales. Algo que le interfiere en su vida social y laboral. De querer realizar un viaje de placer o por trabajo, la modelo debe primero informarse con que hospitales cuenta a su alrededor.

“Si no tengo cuidados y controles, esto puede seguir avanzando y no se descarta un trasplante de riñón», concluyó.