Una complaciente siesta es algo con que la mayoría de los trabajadores sueña.

Sin embargo, un equipo de científicos advirtió que permitirse ese lujo diariamente podría aumentar el riesgo de desarrollar diabetes.

Los que duermen más de una hora durante las horas de luz tienen ven incrementado un 45% el riesgo de tener diabetes tipo 2.

Las siestas más cortas no mostraron un mayor riesgo, según se desprende del estudio que será presentado durante la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), evento que tendrá lugar en en Munich, Alemania.

Los expertos japoneses analizaron los datos de 21 estudios que involucraron a más de 300.000 personas y encontraron la relación entre las siestas diurnas y la diabetes tipo 2.

Después de ajustar por factores potenciales, encontraron que una larga siesta de más de 60 minutos al día “aumentó significativamente el riesgo de diabetes tipo 2″.

Pero siestas de menos de una hora parecieron no intervenir en el desarrollo de la enfermedad.

“Una siesta larga está asociada con un mayor riesgo de diabetes y síndrome metabólico», concluyeron los autores.

Por otro lado, se dijo también que las siestas cortas pueden tener efectos beneficiosos sobre la diabetes, pero agregó: «Se necesitan más estudios para confirmar la eficacia de una siesta breve”.

Señalan que el sueño es una parte importante de una vida saludable junto con una buena dieta y ejercicio.

«Algunas personas no pueden dormir lo suficiente por la noche debido a factores relacionados con la vida social y el trabajo», escribieron.

“Tomar siestas está muy extendido en todo el mundo”.

“Las siestas diurnas suelen ser breves, pero pueden variar desde unos pocos minutos a algunas horas”.

“La frecuencia desde una siesta de vez en cuando hasta varias veces al día para los siesteros habituales”.

“Algunas personas toman una siesta porque tienen sueño excesivo durante el día como resultado de un trastorno del sueño”.

Al comentar sobre el estudio, Naveed Sattar, profesor de medicina metabólica en la Universidad de Glasgow, dijo: «Este estudio observacional muestra una asociación entre las siestas más largas y la diabetes”.

«Es probable que los factores de riesgo que conducen a la diabetes también causen la siesta”.

“Esto podría incluir niveles un poco altos de azúcar, lo que significa que la siesta podría ser una señal temprana de diabetes”.

«Dicho esto, ahora hay abundante evidencia de la relación entre los trastornos del sueño y la diabetes”.