“Los maté a todos”, confesó el multimillonario durante una entrevista que formaría parte de un documental sobre su vida. Al parecer, el señor Durst se adjudicó los crímenes de su esposa, de una amiga y de su vecino sin saber que el micrófono estaba prendido. Hoy, rechazó el pago de su fianza y continuará preso hasta el juicio.

El periodista Andrew Jarecki entrevistó al excéntrico millonario del rubro inmobiliario en el marco de un extenso documental sobre su vida titulado “The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst”, que fue emitido por la cadena de televisión HBO. En el último episodio, transmitido durante la semana pasada, el fallido de Durst quedó en boca de todos.

Sospechado de la muerte de su amiga Susan, de un vecino y de la desaparición de su propia esposa, el entrevistador preguntó acerca de las evidencias que lo comprometían en los delitos y obtuvo una respuesta esperable. Sin embargo, cuando la entrevista concluyó y el empresario se fue al baño, no se percató de que su micrófono aún continuaba abierto.

«Ya está. Te atraparon. Tienes razón, por supuesto. Pero, no puedes imaginarlo. Arréstenlo. No sé lo que hay en la casa. Yo quiero esto. Qué desastre. Él tenía razón. Me equivoqué. Estoy teniendo dificultades con la pregunta. ¿Qué demonios hice? Los maté a todos, por supuesto», confesó el multimillonario de 71 años, hijo de un miembro de la mafia de Las Vegas.

Tras esta fuerte declaración, el FBI –con la orden de la policía de Los Ángeles- lo detuvo el pasado lunes en un hotel de New Orleans. Durante su audiencia de hoy, el detenido rechazó el pago de la elevada fianza. Por su parte, su abogado, Chip Lewis, sostiene que lo que haya declarado durante la entrevista no comprueba su culpabilidad de los cargos de homicidio en primer grado.