Estados Unidos continúa conmovido por la matanza consumada el miércoles pasado en un colegio de la ciudad de Parkland, en el sur de Florida, por un ex alumno de 19 años, lo que se vio reflejado en el aumento en las ventas de mochilas antibalas en la última semana.

El dueño de las empresas que las diseña, ex guardabosques del Ejército de los Estados Unidos, sostuvo la idea se la ocurrió tras haber asistido al horror de la masacre de Virginia Tech en 2007 y comentó como empezó a fabricarlas “Tenía dos viejos chalecos antibalas, los corté y los puse en las mochilas de mis hijos”.

Según un ex guardabosque del Ejército de Estados Unidos, dueño de una de las empresas que las diseña “un padre que quería hacer todo lo posible para proteger a sus dos hijos en edad escolar tras haber asistido al horror de la masacre de Virginia Tech”,

El tiroteo en Florida volvió a abrir el debate sobre la necesidad de controlar la venta y la tenencia de armas en Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cambió de postura después de obviar el asunto del control de armas desde su llegada al poder en su respuesta a la epidemia de tiroteos en el país, y ayer ofreció su apoyo a un proyecto para mejorar la base de datos del FBI de personas que tienen prohibido adquirir armamento.

Activistas consideraron insuficiente la propuesta respaldada por Trump, quien, no obstante, hizo así una concesión, aunque leve, a quienes han clamado por un mayor control de las armas tras el tiroteo en Florida.

Este domingo, un grupo de estudiantes sobrevivientes de la matanza anunciaron la convocatoria a una marcha el mes próximo en Washington para exigir leyes más estrictas contra la tenencia de armas en Estados Unidos.

Algunos de esos estudiantes viajaron a la capital de Florida, Tallahassee, para manifestarse mañana ante la Legislatura estatal en exigencia de un mayor control de armas.