La llamada anónima a la línea 911 que el domingo amenazó con “reventar” la gobernación de la provincia de Buenos Aires de María Eugenia Vidal, fue hecha de un pabellón de una unidad carcelaria de La Plata, según informaron a Télam voceros policiales.

Tras el episodio, personal especializado de la Policía realizó “una exhaustiva y minuciosa inspección ocular” en la Gobernación con “resultado negativo”, tal como lo consignaron esta mañana fuentes policiales, quienes detallaron que la inspección fue realizada “en oficinas, baños, pasillos, jardines externos e internos, residencia, y perímetro, arrojando como resultado negativo en cuanto al hallazgo de materiales y/o sustancias que pudieran conformar un artefacto explosivo”.

«Hubo el domingo un llamado al 911 donde una voz masculina refería: ‘El día de mañana le revientan el gobierno a Vidal’, para luego cortar», informó una fuente oficial, que destacó que, hoy, la actividad en la sede de la Gobernación era “normal».

Este acto intimidatorio se suma al episodio registrado en el despacho de Vidal y al ingreso en la casa del ministro de Gobierno bonaerense, Federico Salvai, en La Plata.