La grave situación en el sistema penitenciario que se vive en la ciudad de Bariloche llevó a las autoridades provinciales a tomar la polémica decisión de alojar a un grupo de reclusos en contenedores, en un predio que tiene la Policía de Río Negro. El juez de ejecución Penal, Juan Martín Arroyo, explicó que contarán con «los servicios esenciales» y que «es un paliativo de emergencia».

Aclaró que la propuesta se consensuó el viernes con un grupo de fiscales; el defensor de ejecución penal; el secretario de Justicia de la provincia, Marcelo Esteves; y el director del Servicio Penitenciario Provincial, Hugo Cecchini. El director del penal, Leandro Crespo, explicó a los fiscales, funcionarios provinciales y al juez que ya no puede seguir recibiendo detenidos porque no hay más lugar.

El juez señaló que la idea es ubicar a procesados y detenidos en las celdas modulares se ubicarán en un predio de la Policía provincial, que se utiliza para el acopio de automotores secuestrados. El lugar está ubicado en la Ruta Nacional 40, entre Bariloche y Dina Huapi, en cercanías del río Ñirihuau. «Estamos hablando de espacios dignos de alojamiento con servicios de luz, agua, calefacción y aire acondicionado», aclaró Arroyo al diario rionegro.com.ar.

Será el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) el que decida qué presos deberán alojarse en los containers. «Es una solución rápida y relativamente económica para paliar el terrible déficit de espacio que hay en el Penal 3», sostuvo el juez. El 17 de abril habrá una audiencia para evaluar los avances en las gestiones y si prospera la propuesta.

El magistrado señaló que en una recorrida que hicieron en el penal 3 constataron que había 112 internos, entre condenados, procesados y detenidos, que esperan por la resolución de su situación procesal. El establecimiento carcelario tiene capacidad para no más de 60 internos. Arroyo consideró a la iniciativa como «una solución rápida y relativamente económica para paliar el terrible déficit de espacio que hay en el Penal 3».

Constataron, asimismo, exceso de presos en celdas de pequeñas dimensiones, algunas sin ventilación adecuada, y detenidos que tienen que dormir en el piso porque no hay camas. «Es una situación preocupante y presentamos un hábeas corpus preventivo para que el Poder Ejecutivo provincial se ocupe del tema en lo inmediato», explicó el fiscal de cámara Carlos López.

De igual forma, alertaron que el hacinamiento origina problemas de convivencia entre los internos y que el fin de semana pasado un grupo de presos se enfrentó y un interno sufrió lesiones graves a raíz de la riña.