El de Chascomús llegó a la final del Challenger porteño, donde la mitad de los participantes eran albicelestes, enfrentando desde las 14hs a Kyle Edmund (110°). Irá por el record argentino de 16 torneos y el segundo del año.

Charly estuvo menos de un ahora en cancha ante Christian Garín (323°), quien abandonó cuando caía 2-6 y 0-4, luego de haber ganado solo dos de los dieciocho puntos del segundo set. El chileno, que ganó solo un punto con la devolución, cometió las tres dobles faltas del partido (ninguno tuvo aces) y salvó cinco break points, pero perdió cuatro.

Edmund – quien tiene chances de ser convocado para la final de la Copa Davis ante Bélgica – dejó afuera a Horacio Zeballos (134°) por 7-5 y 6-0 con ocho aces y ningún punto perdido con el primer servicio. De todas formas el marplatense llegó a la final en dobles, enfrentando mañana junto al trasandino Julio Peralta a los locales Guido Andreozzi y Lucas Arnold Ker.

El número 127 del mundo, campeón este año en San Pablo que llegó a semifinales en el ATP de Buenos Aires, viene de ser eliminado en primera ronda en Guayaquil, aunque había alcanzado los cuartos de final previamente en Lima. Desde Roland Garros que no juega un partido ATP, cuando ocupaba el puesto 111. En caso de ganar volverá a ser el único argentino con más torneos ganados, ventaja que perdió cuando Máximo González fue campeón en Corrientes.

El nacido en Sudáfrica, que ganó solo uno de los cinco partidos ATP que jugó este año (en el Grand Slam francés) y dos sobre catorce en toda su carrera, obtuvo sus primeras coronas este año en Hong Kong y Binghamton (el año pasado había sido finalista por primera vez en Yokohama). Antes de esta semana venía de tres derrotas seguidas, sin ganar desde la qualy del US Open ante Andreozzi.

Siempre hubo un argentino en la final de este torneo que se juega desde 2010 (estuvo ausente en el calendario el año pasado). El uruguayo Pablo Cuevas fue el único visitante en levantar la copa ante Facundo Argüello en 2013, siendo campeones previamente Diego Junqueira, Berlocq y Diego Schwartzman.