La presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, fue reelecta hoy en las elecciones más reñidas desde el regreso de la democracia en Brasil, con menos de tres puntos de diferencia sobre el candidato de la centroderecha, Aécio Neves, Partido de la Social Democracia Brasileña.

Con el 99,4% de los votos escrutados por el Tribunal Superior Electoral (TSE), la mandataria se impuso con el 51,64% frente a Neves 48,36%, hace cuatro años, Rousseff había logrado el 56% de los sufragios cuando compitió con José Serra (PSDB).

Es así como, Rousseff gobernará hasta 2018 y su partido completará así un período inédito de 16 años en el poder, que comenzó en 2003, cuando asumió su primer mandato el antecesor y padrino político de la mandataria, Luiz Inácio Lula da Silva.

Dilma Rousseff asumirá formalmente su nuevo mandato el 1° de enero del año próximo, sin embargo, mañana mismo ya deberá comenzar a plantear los cambios que se avecinan, prometidos durante la campaña.

Los desafíos a los cuales debe enfrentarse la nueva mandataria dentro de los próximos cuatro años, serán principalmente económicos: Brasil deberá retomar el crecimiento, con una economía actualmente en recesión técnica, y controlar la inflación, de 6,75% en últimos 12 meses, casi tres puntos por encima del techo establecido por el propio gobierno.

Dilma continuará con los planes sociales que comenzaron con el gobierno de su antecesor, Luiz Inácio Lula de Silva, y que sacaron de la pobreza a unos 40 millones de brasileños.