Tras siete horas de tensión en el Hotel Saint Peter, el secuestrador liberó al rehén y se entregó a la policía, según informó O Globo.

Algunos testigos le dijeron a periodistas que el hombre que ha tomado como rehén al empleado del hotel golpeó armado las puertas de varias de las habitaciones del décimotercer piso y luego obligó a salir a sus ocupantes, mientras anunciaba una supuesta acción «terrorista».

De acuerdo a la Policía Civil, el secuestrador nunca mostró una reivindicación clara y sólo hizo referencia a cuestiones políticas internas de Brasil, como por ejemplo la aplicación de la ley «Ficha Limpia», que impide la candidatura de políticos condenados en tribunales colegiados de Justicia.