Matteo Renzi, presentó este lunes su renuncia tras su estrepitosa derrota en el referéndum de reforma constitucional, pero el presidente Sergio Mattarella le pidió que siga en el cargo por esta semana hasta que se apruebe el presupuesto del año próximo.

La continuidad temporal del premier busca, precisamente, aportar una dosis de tranquilidad ante la previsible inquietud de los mercados y ante este panorama de indefinición política, agravado por la presión opositora por un rápido llamado a elecciones y la falta de certeza sobre los posibles sucesores de Renzi.

La inesperada magnitud del triunfo del «No», de casi 60% contra 40%, y la robusta participación del 68,5%, dieron alas al antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y a la xenófoba Liga Norte, cuyo líder es cercano a dirigentes de la extrema derecha europea, entre ellos la candidata presidencial francesa Marine Le Pen.

Le Pen y otros líderes populistas del continente celebraron el resultado, pero la Unión Europea (UE) minimizó el riesgo de un impacto sobre el euro y la unidad del bloque tras la votación, que llegó cuatro semanas después del triunfo de Donald Trump en Estados Unidos y cinco meses después del Brexit.