Los Warriors lo derrotaron 103-82 de visitante y dejaron la final empatada 2-2. Stephen Curry fue la figura con 22 puntos y 6 asistencias y el domingo el duelo volverá a Oakland.

Golden State se olvidó rápidamente de la derrota sufrida en el tercer partido y sacó la diferencia neutralizando a la estrella rival, a la vez que buscó mayor poder ofensivo no solo en Curry sino que la llave del triunfo fue el protagonismo de jugadores que no siempre tienen el papel protagónico, pergeñando una victoria súper importante pensando que podría definir todo ante su gente.

El comienzo mostró al conjunto de Steve Kerr frío en defensa y los Cavaliers se pusieron adelante con un parcial de 7-0 que obligó a su equipo a pedir tiempo muerto. Pero el ritmo de a poco lo impuso el MVP Curry, con la compañía del buen aporte del alero Andre Iguodala (22 puntos y 8 rebotes) para terminar arriba 31-24.

El desarrollo del juego no cambió demasiado al siguiente parcial por que los Warriors ajustaron su defensa con respecto al encuentro anterior, asfixiando a LeBron James quién sufrió un corte en la cabeza tras chocar con una cámara y la visita sacó mayor distancia con un Draymond Green imparable (17 puntos y 6 asistencias) y por el contrario el escolta de los Cleveland J.R. Smith falló en sus intentos de tiros externos (0-8) terminando 54-42 abajo su equipo.

Los dirigidos por David Blatt despertaron del letargo con James (20 puntos, 8 asistencias y 12 rebotes) y el ruso Timoféi Mozgov (máximo anotador del choque con 28 puntos y 10 rebotes) muy agresivos bajo el aro acortado la distancia a tres unidades hasta que Curry anotó un triple cerrando otro periodo 76-70 adelante.

Pero en el cuarto final el juego asociado y los bombazos de Curry (22 puntos, 4 triples, 6 asistencias, 2 rebotes y un robo) dieron por terminada el choque 103-82 para continuar el domingo en el Oracle Arena de Oakland, California.