El juez Javier Cosentino decretó la intervención de las empresas Oil Combustibles e Ideas del Sur, que forman parte del ex Grupo Indalo de Cristóbal López, según confirmó LPO. La decisión incluye la designación de tres interventores.

La intervención sería por 180 días y estaría motivada en que los nuevos dueños del grupo (que en los papeles no lo son porque la justicia no aprobó la venta) habrían realizado retiros de importantes cantidades de dinero.

Además, el magistrado podría inhibir a Marcelo Tinelli, el fundador de la productora Ideas del Sur. En los papeles el conductor le vendió toda la sociedad a López, pero nunca le habrían terminado de pagar el último porcentaje (19%). Esa operación se realizó en 2016 cuando la crisis en Indalo empezaba a avizorarse, y Tinelli intentó quedar desligados de los problemas de su ex socio.

Pero al parecer en los papeles que llegaron al juez Cosentino no estaría tan claro que el conductor estaba desligado de Ideas del Sur y podrían inhibirlo, una medida que ya pesa sobre López y Fabián de Sousa, ambos detenidos por orden del juez federal Julián Ercolini.

Las dos sociedades que el magistrado en lo comercial ordenó intervenir están en concurso preventivo, una medida que Cosentino aceptó la semana pasada tras un fallo de diciembre de la Sala D de la Cámara Comercial, que ordenó la apertura del proceso tras un pedido de los nuevos dueños de Indalo.

Cosentino es un juez considerado intachable en el mundo judicial y muy respetado en el fuero comercial. Fuentes judiciales aseguraron que se trata de un magistrado sin contactos con la política.

A Oil Combustibles, la empresa más importante del ahora llamado Grupo Ceibo, la AFIP le reclama una deuda que ya llegaría a los 17 mil millones de pesos por no haber pagado durante el kirchnerismo el impuesto a los combustibles. Los medios del ex Indalo tendrían un pasivo conjunto de alrededor de 100 millones de dólares.

El concurso preventivo era un paso necesario para la reestructuración del Grupo que pretenden hacer sus nuevos dueños, Ignacio Rosner y Santiago Dellatorre, aunque la Justicia todavía no aprobó la venta. Para eso deberán levantar la inhibición de bienes de las empresas de Indalo.

La decisión de Cosentino se da en medio de una fuerte presión de la AFIP para que no se concrete el traspaso de las sociedades a Rosner. La semana pasada, el organismo recaudador volvió a rechazar la venta porque considera garantía de que los nuevos dueños pagarán la deuda, entre otras irregularidades. En todo momento, la AFIP puso en duda que la operación sea verdadera y planteó que se trata de una maniobra para eludir el pago de la deuda.