Escocia con más de 5 millones de habitantes, milenarias tradiciones y cultura, sus 790 islas y archipiélagos dispersos en el rico Mar del Norte, se encamina a separarse del Reino Unido por primera vez desde 1707, y recuperar su independencia por la que lucharon en el pasado héroes nacionales como William Wallace (Braveheart o Corazón Valiente).

A pesar del rechazo de la reina Isabel II y del  gobierno  británico,  el próximo 18 de Septiembre, más de 4 millones de electores asistirán a las urnas en la cual deberán responder ‘Sí’ o ‘No’ a la pregunta “¿Debería Escocia ser un país independiente?”. Mientras tanto, el ‘Sí’ le recorta cada vez más puntos al ‘No’ y se convierte en una opción cada vez más seria. En efecto, según una encuesta lanzada el pasado martes por la firma YouGov, el ‘No’ tendría un 53 por ciento de las votaciones, contra un 47 por ciento que favorece a los independentistas, sin embargo se espera que contar con el voto de la gran cantidad de personas que aún no han tomado una  decisión, con todo puede verse que la independencia escocesa ya no es una utopía.

Es la decisión más importante que Escocia ha hecho desde hace 300 años, lo importante, según el primer ministro escoces  Alex Salmond, es mantener el debate en los términos que deben ser.

Por otro lado el gobierno británico ha hecho público el documento mediante el cual reglamenta las bases para la celebración del referéndum, en dichoestatutoel gobierno británico se muestra contrario a la escisión pero mantiene que está dispuesto a permitir esta consulta «legal, justa y decisoria» para la que fija condiciones como que, la pregunta sólo tenga dos opciones, el sí o el no, y se descarte la posibilidad de una tercera vía que sería preguntar sobre dar más poderes al Parlamento escocés.

El Parlamento de Westminster ha debatido, y el ministro para Escocia del Reino Unido, Michael Moore, ha reclamado que sea lo antes posible «para acabar con la incertidumbre sobre la economía que provoca la indefinición actual».

Andrea imbachi