En diálogo con radio Mitre, Karen Ibarra, una de las empleadas del local denunció sueldos adeudados, falta de ART, aportes jubilatorios inexistentes y aprietes patronales: «Ganábamos alrededor de 6 mil pesos, pero jamás vimos un sueldo entero, nos pagaban en vales. Si las condiciones no nos gustaban, nos teníamos que ir, nos decían».

«Nos obligaban a quedarnos después de hora. ‘Quedáte, sino mañana no vengas’, nos apretaban. Tampoco hacían aportes jubilatorios. Los recibo de sueldo eran truchísimos, todo en negro. Tampoco aportaba a la ART. Yo me abrí la cabeza con una tabla y me hicieron firmar un papel renunciando a la ART. Nunca denunciaron el siniestro a La Caja. Nadie me preguntó si necesitaba algo», puntualizó.

Alex Gordon, el dueño, desapareció y dejó en vilo a los 170 empleados de su cadena de comidas rápidas, Nac&Pop, que ahora intentan convertirse en una cooperativa y autogestionar su trabajo.